¡A poner mucho cuidado! Llegó el tiempo de despejar la casa de cualquier peligro, porque un pequeño remolino anda de un lado hacia el otro sin parar un solo minuto. Así es, tu bebé ha comenzado a gatear y está en una etapa muy importante de su desarrollo evolutivo, ya que le ayuda a fortalecer y desarrollar los músculos y huesos de todo el cuerpo, además de brindarle mayor confianza en sí mismo.

Generalmente este proceso empieza sobre su pancita y con el tiempo ira cambiando esta posición para sostenerse por sus extremidades, en principio los movimientos serán lentos y torpes, pero con la práctica irán siendo más veloces y audaces.
No existe un único modo de gatear, puede ser que el bebé se arrastre apoyado sobre una única pierna o lo haga hacia atrás; ya que posee más fuerza en las manos que en las piernas, estos movimientos son normales y no afectan el crecimiento del bebé.
A tu hijo le encanta explorar el espacio en que vive y el gateo le permitirá ir más allá del mundo que conocía hasta el momento por sus propios medios. La mayoría de los bebés gatean antes de caminar pero para lograrlo primero deberán aprender a controlar su equilibrio, a coordinar sus manos y pies, y a fortalecer los músculos de sus piernas que luego les permitirán caminar.
¿Cuándo comienza?
Este proceso suele iniciarse a los ocho o nueve meses (Aunque puede pasar antes o después) y se extiende por aproximadamente 3 meses.
¿Cuáles son sus beneficios? No debe ser una preocupación que el bebé no pase por el período del gateo, sin embargo esta habilidad ayuda al fortalecimiento de la columna vertebral y extremidades, promueve la elasticidad y a coordinar sus respuestas motrices.
¿Cómo estimularlo? La mejor forma de cooperar es proporcionándole una alfombra o mantita para que intente incorporarse sobre sus extremidades. También dejarle juguetes u objetos llamativos al alcance para estimularle ir hacia ellos.
Por su seguridad
Recuerda no dejarlo solo en ningún momento ya que podría necesitar de tu ayuda ante cualquier problema o peligro.
Medicinas y químicos
Guárdalas en una parte alta a la cual no pueda acceder tu hijo.
Lo mismo ocurrirá con los artículos de limpieza, sacándolos del alcance de los chicos.
Muebles
Si tienes una mesita baja (tipo café) que tiene puntas redondeadas, protégelas con las punteras especiales que se venden para tales fines, como para evitar que se caiga sobre la punta de la mesa y se lastime.
Espacio y objetos
Asegúrate de elegir un lugar libre de peligros para que tu bebé ande libremente y nunca lo dejes sin supervisión. Debes prestar mucha atención si hay escaleras cercas y cubrir enchufes donde puede poner sus deditos. También debes evitar dejar manteles colgando con cosas en la mesa que él pueda echarse encima, objetos peligrosos en el piso que pueda llevarse a la boca y plantas venenosas que pueda tragar.
Puertas y ventanas
Debes trabar las puertas para que no se cierren y lo lastimen. Cuidado con las ventanas en edificios si no disponen de rejas o mallas protectoras.
Lugares y electrodomésticos
El inodoro es otro de los lugares predilectos de los gateadotes, pero el baño no es el mejor lugar para que tu hijo gatee. Si tienes macetas con plantas en un lugar donde el bebé suele circular ubícalas en un lugar más alto. Cuando prendas el horno, evita que tu hijo ande por la cocina, ya que podría quemarse. Cuando planches, no permitas que tu bebé gatee por debajo de la tabla de planchar, ya que podría hacer caer la tabla o bien enganchar el cable de la plancha.
Ejercicios y juegos para estimular el gateo y su evolución motora.
Mientras lo cambias extiende y flexiona sus piernas como si estuviera pedaleando en una bicicleta. También puedes hacerlo rodar sobre sí mismo encima de la cama o de una alfombra.
Pásale una sábana o una bufanda por debajo de la pancita y sostenla con tus manos. Así le ayudarás a mantener el equilibrio y a darle seguridad hasta que aprenda a andar solito.
Le encantará que gatees a su lado y le ayudes a desplazarse. Recorre gateando junto a tu bebé la casa como si fuera lo más normal del mundo.
Hay varios juguetes muy efectivos para esta etapa que ayudan al niño a coordinar sus movimientos.
- Las pelotas con ruidos y colores
- Los juguetes cilíndricos con ruedas que hacen que el bebé los empuje y los persiga.
- Las mantas de actividades y los gimnasios de suelo son juguetes previos al gateo que estimulan los movimientos del bebé.
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