* Jugar no es sólo importante para un bebé, sino que es un modo básico e insustituible de relacionarse con el recién estrenado mundo.
* Jugar es su manera de expresarse, le produce satisfacción, le libera de tensiones, desarrolla sus facultades físicas, intelectuales y emocionales, le integra socialmente.
* Jugar es aprender. Lo más básico es lo más importante. La percepción de la realidad comienza a formarse en estas experiencias tempranas.
* Jugar no significa que el bebé se entretenga con juguetes. De hecho ésta es la posibilidad menos interesante. Lo fundamental es que el bebé juegue con sus padres, haya juguetes o no de por medio. Los padres pueden estimular, animar, sonreír, crear,... eso no lo hacen los juguetes.
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No todos los juegos, ni menos todos los juguetes, son igualmente válidos para todos los niños; desde muy pronto cada bebé puede manifestar sus preferencias.
Es el bebé quien debe marcar las pautas y el ritmo del juego, no pretender que obedezca expectativas de adulto que nada tienen que ver con él. Los juegos deben ser activos. A través de ellos se producen todo tipo de desarrollos:
> Sensorial: Conoce el mundo a través de los sentidos.
> Motor: Desde el desarrollo muscular hasta la coordinación y habilidad.
> Cognoscitivo: Creatividad, memoria, atención, orientación, percepción musical, etc.
> Social: Conocimiento y habilidades sociales.
Seguro que se te ocurren montones de juegos para el desarrollo de cada aspecto. |
* En cuanto a los juguetes, al elegirlos ten en cuenta que sean adecuados a su edad y preferencias, resistentes y de materiales y pinturas inofensivos y fáciles de limpiar, sin ángulos ni picos que puedan herirle ni elementos que pueda tragarse. No es bueno que tenga demasiados juguetes, acabaría ignorándolos. El bebé es un explorador y experimentador nato. Reacciona agradecido al cambio de estímulos, sonidos, colores, etc.
* A partir del tercer y hasta el sexto mes intentará tocar, agarrar, tirar, empujar de todo lo que encuentre. A partir del año juega indiferenciadamente con todo, y poco a poco aprende cómo utilizar las cosas. Observarás el gran desarrollo de su fantasía a partir de los dos años.
En resumen, para elegir juguetes ten en cuenta la edad del bebé y que:
Entre uno y tres meses lo que más les llama la atención es el movimiento y el sonido:
> De tres a nueve meses se lo llevan todo a la boca.
> De nueve a doce meses pueden empezar a gatear y a tocarlo todo.
> De doce a dieciocho meses ya es un gran bebé, le gusta arrastrar, construir, montar,...
Haz que tu bebé disfrute contigo. Para vos será una satisfacción inigualable.