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Se vienen los días de buen tiempo que debemos aprovechar para salir con nuestros hijos. Los niños, como hemos mencionado en diversas ocasiones, necesitan estar al aire libre, jugar, investigar, conocer, etc. Estas salidas o estancias en un espacio al aire libre les permite adquirir habilidades entre las que se encuentra el desarrollo psicomotor.
El movimiento es la acción del pensamiento, por lo que es más que necesario que los niños tengan espacio y tiempo para desarrollar este tipo de actividades, correr, saltar, moverse… ayuda a que conozcan su espacio, su entorno y sus posibilidades.

Montar en bici o en triciclo, patinar, saltar, correr sobre una línea trazada, jugar, hacer volteretas, andar de cuclillas o con pasos de gigante, hacer un circuito, etc., son actividades que les permiten conocer conceptos para orientarse en el espacio.
Si además realizan actividades en las que tengan que coordinar con el equilibrio, el espacio o el tiempo, se favorecerá también su desarrollo intelectual, resultando más fácil adquirir nuevos aprendizajes como la lectura o el cálculo.
Son recomendables y aconsejables las escapadas familiares de fin de semana para que los niños aprendan a jugar al aire libre y disfruten con ello.
La llegada del verano es el momento ideal para que un niño explore, todo llama su atención, la tierra, las piedritas que se encuentran en el parque, las flores con su amplio surtido de colores o la amplia variedad de insectos que revolotean, le ayudan a desarrollar la capacidad de concentración mediante la observación, la adaptación al entorno, etc.
No hay duda de que es un cambio beneficioso para todos los seres vivos, y los niños, viven intensamente las estaciones primaverales y veraniegas especialmente. Es muy importante que el niño pueda disfrutar unas horas al día al aire libre, ya sabemos que una correcta exposición al sol, proporciona vitamina D, pero además de eso, estimula su capacidad intelectual, la concentración, el aprendizaje, disfruta de un rato agradable, se relaciona y además se potencian las defensas inmunitarias, los estímulos sensoriales y motores.
Todo es una conjugación que permite enormes beneficios para el niño, por esta razón, es ideal que se realicen paseos para acercarnos a un parque donde el niño pueda disfrutar de todos los aspectos enriquecedores que proporcionan estas dos estaciones. Y aunque hay muchos papás que son incapaces de aguantar el calor, en estos momentos goza de ver como su pequeño explora, conoce y se divierte, además es muy enriquecedor para él. Si vives en la ciudad y no encuentras espacios verdes cerca de casa, igual merece la pena trasladarse a las afueras, aunque no es necesario para el niño que sea un sitio espectacular, el simple hecho de no estar encerrado en casa ya es especial para él, y tanto si juega con sus papás como si se relaciona con otros niños, disfrutará del entorno que le rodea. |